Cada niño recibe una tarjeta con saldo, recorre la tienda, pasa sus artículos por una caja de autocobro y paga con su tarjeta. Si el saldo no alcanza, decide qué dejar.
El guía pasa la tarjeta por el lector y se le carga el saldo. Una luz y un sonido confirman que está lista.
El niño recorre los anaqueles y elige las réplicas de productos que quiere llevar.
En una de las 3 cajas escanea sus artículos y ve en pantalla el precio de cada uno y el total.
Paga con la misma tarjeta. Si no le alcanza, la caja le pide escanear los artículos que quiere cancelar.
Tienen un saldo fijo y descubren que no pueden llevarse todo.
Cuando el saldo no alcanza, eligen qué es más importante y qué dejar.
Ven el precio de cada artículo y cómo crece el total en la pantalla.
La tarjeta representa dinero real que se gasta y se acaba.
El personal del museo controla la tienda desde un navegador, sin depender de nosotros para los cambios del día a día.
Cifras ilustrativas para mostrar el tipo de información disponible.
Tarjetas de PVC rígido, del tamaño de una tarjeta bancaria, impresas a color con la identidad de Mini Costco al frente y un código de barras distinto en cada una.
Incluye equipo, software, instalación, traslados y un año de garantía.
Impresora de tickets en cada caja: el niño se lleva el comprobante de su compra. + IVA.
Diseño de las pantallas de las cajas, si Papalote no lo proporciona. + IVA.
El sistema se entrega instalado y probado 12 semanas después del anticipo. Para llegar con holgura a la inauguración, conviene arrancar a principios de 2027. Con su visto bueno, empezamos por el levantamiento y la definición del catálogo.